lunes, noviembre 19, 2007

El delito político


Aunque la constitución del 91 le de tratamiento exculpativo, aunque la jurisprudencia de las cortes lo hayan elevado a forma de altruismo. El hecho de que tratados internacionales lo hayan peluqueado y reducido su ámbito ; el hecho de no ser indultable los crímenes de lesa humanidad, hacen que la figura del delito político sea prácticamente inaplicable, pues tan solo cabría aplicarlo a los guerrillos y paracos de cauchera. (al incluir a los paracos estoy dando por sentado que estos estarían cometiendo algun tipo de delito político en su forma más general -no el de la ley colombiana- por ser una forma de buscar y aplicar el poder haciéndose pasar por una fuerza estatal.)

Por eso llama a risa la legitimación e institucionalización que de la guerrilla colombiana se quiere hacer por parte de la “izquierda democrática”, al pretender cobijarla bajo la figura del delito político. Lo que esta regula no se parece ni remotamente a lo que las guerrillas hacen, es como pretender explicar el embarazo por medio de la ley de gravedad

Este es otro vano intento de los tartufos de izquierda por sostener que en Colombia tiene que haber guerrilla si o si, que esta es legalmente justificable, y que de no haberla estaríamos ante una grave inconstitucionalidad por villanía.

Pero hay no termina la gracia, hay que agregarle que se guardan el consabido derecho a la dispensa. Es decir, en manos de ellos (los jueces mamertos, señores y dadores de vida con justicia social) queda definir el quien, el cuando y el como es que hay delito político.

viernes, noviembre 02, 2007

Los Miserabilistas al poder

La explotación de la miseria como fuente de poder y de riqueza, por medio de la limosna concedida como gracia especial del poderoso apoltronado, no es otra cosa que la historia de la colonia española en América.

Y ese atavismo colonial, es la razón de ser del PDA, es esa “izquierda democrática” la que necesita de la miseria para alimentar sus tesis (y sus líderes), es la explotación de la miseria donde radica su fuerza, y es Bogotá un lugar histórico para su explotación.

Dado que en Bogotá fue el epicentro del modelo colonial es allí, donde los restos atávicos son más explotables. Por eso han vuelto hacer gravitar la cultura de la limosna. El bueno es el que da limosna y el malo el que da trabajo. El vaso de leche (la bendición del obispo Español) contra el bolardo( la fuerza del trabajo y del orden)

Ningún lugar más apropiado que Bogotá para este salto atrás, pues es allí donde residen todos los poderes apoltronados. Es allí donde puedes encontrar a los herederos de la corona, o a los obispos, con sus rentas vitalicias.

Es allí donde los medios de comunicación y sus rentas se heredan por quienes defienden la nueva presentación del modelo colonial, Enrriquito en El tiempo o Felipin en Semana, es allí donde estos tienen sus cortes de lambones (y Samuelin también hereda lo suyo pero de otro medio).

Es allí donde encuentras la catedral primada con sus nuevos obispos, sus “nuevas” doctrinas y sus rentas, estas si vitalicias: la Universidad Nacional.

Es allí donde florecen las nuevas parroquias con los nuevos opíparos obispos que yantan sobre sus encomendados, Fecode, La rama judicial, etc. etc.

Pero como al pueblo Bogotano ya le han dado tanto de eso, y aunque los rentistas han vuelto ha aplicar el viejo truco, este no les funcionará por mucho tiempo, pues es un modelo que solo crea miseria porque necesita de la miseria. Y en frente tienen a un vecino que aplica el modelo que a punta de trabajo crea libertad, dignidad y riqueza, que sobre todo es más cercado al espíritu del pueblo bogotano.

PD. Nada se dice en este escrito, sobre el ejército que necesita este modelo, pero que lo necesita lo necesita. “No es lo mismo matar para enriquecerse que matar para que la gente (del Polo) viva mejor”.

El delito poloítico

"No es lo mismo matar para enriquecerse que matar para que la gente (del polo) viva mejor"

jueves, octubre 18, 2007

Sobre las Actuaciones de la CSJ

Esclarecedor

Nunca antes ninguna casta tan minoritaria, había detentado tanto poder. Son ellos quien sin ser ninguna representación democrática de la nación, determinan cual ha de ser su rumbo. Una verdadera oligarquía.

Esclarecedor como las diferentes tramas de la urdimbre social justiciera se van cobijando unas a otras. La amenaza furibista ha ello llama, pues no en vano rompió con el sueño dorado del caguan y sus años maravillosos.

Los largos años de conquistas sociales (privilegios de castas) que han permitido la lenta y paciente toma del poder parte por parte (acenso y consolidación de la casta de “educadores” de “jueces” y demás clubes de parásitos privilegiados) ahora amenazada por la fuerza del trabajo y de los votos, llama a la unión, al cobijo de las bandas, a cerrar la urdimbre desde las diferentes tramas.

Y nada más esencial para tal fin que dar sustento legal y político a sus fuerzas terroristas, sin las cuales no se explica la obtención de todos sus privilegios. De ahí que en lo legal se produzca ese fallo, y en lo político la prensa “libre” llame paramilitar a todo lo que se le oponga. ¡A la lucha Compañeros!

viernes, octubre 12, 2007

Golpe de Estado

La bien urdida camarilla de mamertos, casta jerarquizada de privilegiados parásitos, hechos a punta de lamberse los de abajo a los de arriba. Que es el poder judicial en Colombia. Es ahora la punta de lanza de la “izquierda democrática” para tomarse el poder, legitimando de la manera más cochina las calumnias que los otros clubes de social justicieros han venido esputando.

Su incapacidad para conseguir un solo voto, y para cualquier cosa distinta a vivir en roscas, los lleva a buscar el poder para perpetuar su modo de vida de cualquier manera, ya sea callando su apoyo a su servicio domestico (farc) o perpetrando golpes de estado desde sus bien protegidos clubes de canallas.

martes, septiembre 18, 2007

Todos

Es duro decirlo (podría pasar como una odiosa generalización) pero son todos. No conozco el primer colombiano de izquierda que por activa o por pasiva no apoye la lucha guerrillera. No es un artilugio conceptual, no es forzando la lógica como se llega a este claro hecho: No condenar los crímenes, no exigir que cesen, no pedir un castigo, pedir que se premien con el poder, es apoyarlos. Tan claro, tan simple como eso. Es complicidad si bien no antijurídica, si lo es política. Es permitir que los fines perseguidos por los guerrilleros al cometer sus crímenes, logren un peso político en la dirección de la sociedad. ¡Sin pasar por las urnas! Lo que para ajustar los hace antidemocraticos.

¿Hasta cuando tendremos que esperar para una verdadera emulación democrática en Colombia por parte de la que se hace llamar “izquierda democrática”?

La historia política de los últimos 50 años en Colombia ha sido asistir al festín de las “razones” que han permitido que por cualquier hendija siga la orgía de sangre, (en buena hora atacada por este gobierno) que en el fondo no es más que una forma de misticismo en la cual la victima es redimida por su propia sangre.

Este misticismo se ha manifestado en todas las formas y colores, de los que me acuerde:

Los patéticos, este mundo no es perfecto, no es lo suficientemente mamerto, la lucha social se justifica, deberán caer algunos, crimen político.

Los sinuosos, El establecimiento es parapolitico, sigamos matando.

Los olímpicos, Es la historia del mundo ricos contra pobres, matemos

Los chéveres, La social vacaneria, con uno que otro secuestrito o muertito en el fondo.

Los medias tintas, solo apoyan a las guerrillas quienes tienen nexos con ellas, es decir lo que tengan contrato firmado ante notario, el resto no son ni amigos ni enemigos de la guerrilla.

Los oligofrénicos, El origen justo la guerrilla degeneró en una banda de mafiosos, sus fines no son políticos. Pero hay que buscar una solución negociada del conflicto.

En fin 50 años danzando para la muerte.

Pero lo bello, lo digno, es comprobar que todos y cada uno de ellos son la verdadera encarnación del ser justo, cada uno de ellos es equiparable a sor teresa, son los verdaderos héroes de justicia social, ¡que tierno!.

martes, agosto 07, 2007

La enfermedad colombiana, o los falsos demócratas

Así como en economía existe la llamada enfermedad holandesa, en política debería existir la categoría de la enfermedad colombiana. Esta daría cuenta de los padecimientos en hambre y en violencia, que sufre un país cuando falsos émulos democráticos, justifican o condenan de dientes para afuera, la lucha política violenta y terrorista.

Son falsas condenas o justificaciones, porque a renglón seguido se exige como única forma de solución, al que han elevado a la categoría de conflicto entre naciones, una negociación en la que se premie con el poder a los violentos, y por su puesto no lo dicen pero se sobre entiende, a ellos también, (a los falsos demócratas).

Esta es la enfermedad que por largos año atacado a una de las más antiguas y consistentes democracias del mundo. Fabuloso truco de utilería, ya que desde la democracia misma y haciendo las veces de demócrata, (¡vaya disfraz!) se pervierte la noción misma de democracia y de contera queda negada la base de la civilización occidental. Puesto que en últimas de lo que se trata es de recompensar con el poder, a un fin político violento que no ha pasado por el voto de los ciudadanos, lo que niega la libertad.

Así pues que condenar la lucha armada, y a renglón seguido exigir que se premie (y que ni se medio castigue), es lo que yo llamo la enfermedad colombiana. La mas cínicas (de un cinismo samperista) combinación de formas de lucha.

viernes, julio 06, 2007

¿Devolvemos las marchas?

Decirle no al secuestro, es decirle no a los fines buscados por los criminales. ¿en que quedamos si decimos no al secuestro pero sí a la extorsión que de él se pretende ? ¿Devolvemos las marchas?

miércoles, junio 27, 2007

Por una izquierda democrática

El día que el primer colombiano de izquierda, haga política bajo la bandera de que para ser verdaderamente democrática la izquierda debe exigirle a las guerrillas que liberen a todos los secuestrados y que se desmovilicen, esto es que dejen de secuestrar y de matar, ese día nacerá en Colombia la izquierda democrática.

Bueno, Antanas Mockus ya lo hizo y ya nadie lo considera de izquierda, ni la izquierda, ni él, ni nadie, por eso fue condenado al limbo del casi cero punto uno por ciento. De ahi que quien lo haga debería hacerlo manteniendose firme en decir que encarna la verdadera izquierda, y que justificar desde cualquiera de los once mil barnices, la existencia de las farc y el Eln es la misma negación del concepto de democracia y de izquierda.

Pero cuan lejos esta esto de ser realidad en Colombia, esto es algo absolutamente impensable para la izquierda colombiana de hoy, para la del PDA, para ellos esto sería una verdadera antinomia, una contradicción en los términos. Pues como bien sabemos para ellos la democracia no existe y para que exista debe plegarse al proyecto político de las farc mediante la "solución pacifica del conflicto".

viernes, noviembre 03, 2006

La poderosa Industira de los que viven de la Pobreza, o el Neoesclavismo de siempre

Entrada al post de Alejandro Gaviria sobre las posiciones que se adoptan en los blogs




Desde esta barra brava (los irredentos JR) que no merecemos ni respirar, hay les van estos insulticos con mucho cariño.

1.
Es la misma cosa sostener que se justifican todas, las formas de lucha (como era ley universal hace unas décadas); ha sostener que es necesario e inevitable las existencia de un conflicto armado y social (como argumenta hoy la caterva). Es solo una sofisticación del disfraz de matón, una profundización en la hijueputez. Ambas se asientan en el derecho de matar. ( ¿a quien no le quedo claro que en este punto caben también los paramilitares? )

2.
La formación política entorno al derecho de matar es una salvajada, un grado más (¡!!OTRO!!!) en la hijueptización del ser humano. Es una barbarie, contraria a cualquier civilización.

3.
Como llegar a un consenso con esta caterva?, Ellos solo quieren una cosa y los irredentos JR la tenemos clara, solo quieren MATAR.

4.
Por eso sabemos que no son más que falaces imposturas toda esa retórica frente a la lucha contra la pobreza. Sabemos que necesitan la pobreza, quieren la pobreza, porque es da que les da para vivir y sobre todo para matar.

5.
Si algún día de verdad quisiéramos construir un consenso, deberíamos empezar por condenar, rechazar, mandar pal carajo toda lucha armada y violenta en nombre de la pobreza.

6.
A segundo seguido puntualizar que así como la pobreza no puede ser necesariamente fuente de violencia, tampoco lo puede ser de miseravilismo. Es decir si no tenemos el remedio contra la pobreza por lo menos busquemos derrotarla sin acudir a estas dos recetas que son peores que la enfermedad